Tapiceros en Vilalba Sasserra
Tapicería a domicilio en Vilalba Sasserra
Recogemos en este pequeño enclave del Baix Montseny. Y hablamos de las sillas que se doblan, que tienen sus propias reglas.
Vilalba Sasserra son 794 habitantes del Vallès Oriental, en el Baix Montseny: un pequeño enclave rodeado por Vallgorguina, Dosrius y Llinars, con el casco viejo encajado entre la AP-7 y la C-35, siguiendo el trazado de la antigua vía Augusta.
El pueblo se llamó Vulpelleres hasta el siglo XV —de vulpes, zorro— y por eso el escudo lleva uno; el nombre actual alude a la sierra del Corredor, en cuya vertiente norte se asienta.
Recogemos y entregamos sin coste de desplazamiento. Y esta página trata una familia de asientos que parece menor y da muchos problemas: las sillas plegables, de tijera y directoras.
Tapiceros a domicilio en Vilalba Sasserra
Recogemos en el casco viejo, en el sector del turó de les Garses y en las fincas del término. Estamos justo al lado de Llinars y de Sant Celoni, así que pasamos por aquí con frecuencia y cuadramos las recogidas en pocos días.
El pueblo es pequeño y el acceso desde la C-35 es directo, así que aquí no solemos tener problemas de ruta. Si vives en una finca del monte, dinos cómo llegar y lo preparamos.
Con el mismo servicio llegamos a los municipios vecinos:
La silla de tijera: por qué el tapizado sufre tanto
Una silla plegable no tiene asiento apoyado sobre un bastidor: tiene una tela en tensión entre dos barras. Todo el peso de la persona lo aguanta el tejido, no una estructura rígida, y esa es la diferencia que lo explica todo.
De ahí vienen sus fallos característicos. La tela se desgarra por los puntos de fijación, que es donde se concentra la tracción; se descosen los dobladillos por donde pasan las barras; y el tejido cede y se descuelga hasta que el asiento toca el travesaño.
Por eso en estas sillas no vale cualquier tela. Hace falta un tejido de alta resistencia a la tracción y al desgarro: lona de algodón grueso, loneta técnica o tejidos de exterior con trama cerrada. Una tela de tapicería normal, por mucho Martindale que tenga, no está pensada para trabajar en tensión y se rompe.
Cambiar la tela: cómo se tapiza una silla directora
Es una de las reparaciones más agradecidas que hacemos: cuesta poco, se hace rápido y devuelve una silla inservible al uso. La mayoría de directoras llevan asiento y respaldo independientes, cada uno con sus dobladillos y sus puntos de fijación.
El detalle que decide el resultado es el dobladillo. Tiene que ser lo bastante ancho para que la barra entre holgada y lo bastante reforzado para que no se abra. Un dobladillo simple cosido a una pasada dura una temporada; uno doble, con pespunte en dos líneas, dura años.
También hay que mirar cómo se fija la tela al marco. Si va con tornillos y arandela, se puede sustituir sin más; si va grapada a una varilla escondida dentro de la madera, hay que desmontar el bastidor, y eso añade trabajo aunque la tela cueste lo mismo.
Y una advertencia sobre las medidas: la tela nueva tiene que ir ligeramente más corta que la vieja ya dada de sí, porque todo tejido cede algo al usarse. Si se corta a la medida exacta de la que se retira, la silla queda blanda desde el primer día.
Tapizar sillas plegables de terraza y de casa de campo
En las fincas del término abundan las sillas plegables de madera con tela, que se sacan en verano y se guardan en invierno. Su enemigo no es tanto el uso como el almacenaje: se guardan húmedas, apiladas y en un sitio sin ventilación, y la tela se pica de moho por los pliegues.
La forma de evitarlo es simple: guardarlas completamente secas, abiertas o colgadas, y no directamente contra un muro de piedra. Un par de horas de sol antes de guardarlas ahorra cambiar la tela cada dos años.
Si el marco es de madera y está reseco, el retapizado es el momento de lijarlo y darle aceite. No es un trabajo de tapicería estrictamente, pero lo hacemos de paso, porque una tela nueva sobre una madera agrietada dura lo que dure la madera.
Cuánto cuesta tapizar una silla plegable
Es de los trabajos más económicos del taller, porque consume muy poco material y pocas horas. Lo que no compensa es hacerlo de una en una: la puesta en marcha de la máquina y el viaje pesan más que el trabajo en sí.
El consejo, entonces, es juntar el lote entero. Si tienes seis sillas de terraza y dos directoras, hazlas todas a la vez: el precio por unidad baja mucho y además quedan iguales, que en un conjunto de exterior se agradece.
Y si solo se ha roto una de un juego, dinos la referencia del tejido o mándanos un trozo. Muchas lonetas siguen en catálogo durante años y es perfectamente posible que la nueva quede idéntica a las que ya tienes. Y si no la encontramos, siempre queda la opción de cambiar solo las del mismo lado de la mesa, que se ve mucho menos que una silla descabalada en medio.
Y el resto: tapizar sofás, sillones y cabeceros
Además de las piezas plegables, hacemos todo lo habitual: sofás de dos y tres plazas, sillones de descanso, juegos de sillas de comedor, cabeceros a medida, banquetas, fundas y reparaciones. Recogemos en casa y devolvemos montado.
Si vas a encargarnos algo grande, aprovecha para meter en el mismo viaje las piezas pequeñas que tengas paradas. Sale mucho mejor que traerlas sueltas más adelante.
Qué tapizamos
Trabajamos cualquier mueble tapizado, en casa y en local público.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena cambiar la tela de una silla de tijera o compro otra?
Merece la pena casi siempre, sobre todo si el marco es de madera maciza. La tela cuesta poco y el trabajo es rápido. Lo que no sale a cuenta es hacer una sola: junta el lote entero de terraza y el precio por silla baja mucho.
¿Qué tela sirve para una silla plegable?
Lona de algodón grueso, loneta técnica o tejido de exterior con trama cerrada: hace falta resistencia a la tracción y al desgarro, porque en estas sillas la tela hace de estructura y aguanta todo el peso. Una tela de tapicería normal, por mucho Martindale que tenga, no trabaja en tensión y se rompe.
La tela de mi silla directora se descuelga y toca el travesaño. ¿Se puede tensar?
Se puede, pero normalmente lo que toca es cambiarla: si ya ha cedido tanto, el tejido ha perdido la recuperación y volverá a descolgarse. Al montar la nueva la cortamos ligeramente más corta que la vieja, porque todo tejido cede algo con el uso.
Se me han picado de moho las sillas de terraza guardadas. ¿Tiene arreglo?
Las manchas de moho en tejido rara vez salen del todo, así que lo habitual es cambiar la tela. Para que no vuelva a pasar, guárdalas completamente secas, abiertas o colgadas, y no apoyadas contra un muro de piedra. Un par de horas de sol antes de guardarlas ahorra el cambio.
Solo se ha roto una silla de un juego de seis. ¿Quedará igual?
Es probable. Mándanos un trozo del tejido o la referencia si la conservas: muchas lonetas siguen en catálogo durante años. Si no la encontramos idéntica, te decimos lo parecido que podemos llegar antes de hacer nada.
¿Venís a un pueblo tan pequeño por una sola silla?
Venimos, y sin coste de desplazamiento, pero por una sola pieza pequeña no suele compensarte a ti el mínimo de taller. Estamos al lado de Llinars y Sant Celoni y pasamos con frecuencia: si puedes esperar y juntar varias piezas, o combinarlo con algo mayor, sale bastante mejor.
¿Tapizáis también las hamacas y tumbonas plegables?
Sí, es el mismo trabajo: tela en tensión entre barras, con dobladillos reforzados. En tumbonas conviene un tejido de exterior con protección a la luz, porque pasan el día al sol y una loneta de algodón normal pierde color y resistencia en un par de veranos. Si tienes varias, hazlas de una vez.
¿Hablamos de tu proyecto?
Mándanos un par de fotos del mueble por WhatsApp y te damos una primera orientación de precio el mismo día. La recogida en Vilalba Sasserra la organizamos nosotros.