Cómo preparar tu mueble para el tapicero
Una de las grandes ventajas de nuestro servicio de tapicería a domicilio es que nosotros nos encargamos de todo: recogemos el mueble, lo trabajamos en el taller y te lo devolvemos montado. Tú no tienes que hacer prácticamente nada. Aun así, hay algunos pequeños gestos por tu parte que ayudan a que la recogida y todo el proceso vayan más rápidos y sin contratiempos. No son obligatorios, pero si los tienes en cuenta, todo será aún más fluido. Te los contamos en esta pequeña guía práctica.
Vacía cajones, arcones y bolsillos
Muchos sofás, puffs y banquetas incorporan un arcón o un espacio de almacenaje en su interior. Antes de la recogida, conviene vaciarlo de mantas, juguetes o lo que guardes dentro, para que el mueble viaje ligero y podamos trabajarlo cómodamente. Aprovecha también para retirar los cojines decorativos sueltos que no forman parte del tapizado en sí y que quieres conservar, así como cualquier objeto que se haya podido colar entre los asientos (es increíble lo que aparece: mandos, monedas, bolígrafos…).
Haz buenas fotos y anota tus dudas
Antes incluso de la recogida, unas buenas fotos nos ayudan muchísimo a darte una orientación de precio y a planificar el trabajo. Lo ideal es una foto general del mueble, otra de las zonas más gastadas o dañadas y, si puedes, alguna del conjunto en su sitio. Aprovecha también para anotar todas las dudas o peticiones que tengas: si quieres reforzar alguna zona, cambiar la firmeza del relleno, añadir o quitar cojines, etc. Tenerlo apuntado evita olvidos y nos permite ajustar el trabajo exactamente a lo que buscas.
Cuanta más información nos des sobre cómo usas el mueble y qué esperas del resultado, mejor podremos asesorarte y acertar.
Despeja el acceso
El día de la recogida, ayuda mucho que el mueble se pueda sacar con facilidad. Despeja el recorrido desde donde está hasta la puerta, retirando objetos frágiles, alfombras que puedan resbalar o muebles que estorben el paso. Si vives en un piso, comprueba que el mueble cabe en el ascensor o, en su defecto, que la escalera permite bajarlo; para sofás muy grandes, avísanos de antemano y lo organizamos con los medios adecuados. Estos pequeños preparativos hacen que la recogida sea rápida y segura, sin sustos ni roces.
Ve pensando en la tela y el estilo
Aunque te llevamos el muestrario para que decidas con calma, ir pensando de antemano qué estilo y color te gustaría agiliza la elección. ¿Buscas mantener un aire parecido al actual o cambiar por completo? ¿Prefieres tonos neutros o te apetece arriesgar? ¿Necesitas una tela especialmente resistente por niños o mascotas? Tener una idea aproximada nos ayuda a enseñarte directamente las opciones que mejor encajan con lo que buscas, ahorrando tiempo. Eso sí, sin agobios: para eso está nuestro asesoramiento, para ayudarte a decidir.
Resuelve el presupuesto y los plazos
Antes de empezar, asegúrate de tener claros el presupuesto y los plazos. Nosotros trabajamos siempre con presupuesto cerrado, que confirmamos tras revisar el mueble por dentro en el taller, así que sabrás exactamente qué vas a pagar. Es el momento de preguntar cualquier cosa sobre el plazo de entrega, la forma de pago o los detalles del trabajo. Resolver todo esto al principio hace que el proceso transcurra con total tranquilidad y sin sorpresas para nadie.
Conserva una muestra de la tela antigua
Un pequeño truco que recomendamos: si el mueble tiene algún cojín extra o una funda de repuesto con la tela original, guárdalo hasta tener clara la decisión sobre la nueva tela. A veces ayuda a recordar el tono exacto o a decidir si quieres algo parecido o un cambio radical. Del mismo modo, si tienes muestras de las cortinas, la alfombra o la pintura de la pared, tenerlas a mano el día que te enseñemos el muestrario facilita elegir una tela que combine con el conjunto. Son detalles menores, pero ayudan a acertar a la primera.
Y lo demás, déjanoslo a nosotros
Con estos sencillos preparativos, ya está todo listo. A partir de ahí, el trabajo es cosa nuestra: desmontamos, revisamos la estructura, reponemos el relleno, aplicamos la tela elegida con acabados artesanales y te devolvemos el mueble como nuevo. No tienes que desmontar nada ni preocuparte por el transporte; de todo eso nos ocupamos nosotros. Como ves, preparar tu mueble para el tapicero es muy sencillo, y con estos pequeños gestos contribuyes a que el resultado sea perfecto y la experiencia, inmejorable. ¿Tienes un mueble listo para renovar? Mándanos una foto por WhatsApp y empezamos.
En resumen, no necesitas hacer prácticamente nada para tener tu mueble a punto: vaciar los huecos de almacenaje, hacer unas fotos, despejar el acceso e ir pensando en la tela es más que suficiente. El resto del peso, tanto el literal como el organizativo, lo llevamos nosotros. Nuestro objetivo es que renovar tus muebles sea una experiencia cómoda y agradable de principio a fin, sin complicaciones ni esfuerzos por tu parte. Llevamos más de 30 años puliendo este servicio precisamente para eso: para que tú solo tengas que disfrutar del resultado.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que desmontar yo el mueble?
No, de eso nos encargamos nosotros. Solo necesitamos poder acceder a él para la recogida.
¿Hace falta que esté limpio?
No es imprescindible, pero ayuda. De todas formas, trabajamos la pieza a fondo en el taller.
¿Y si no sé qué tela quiero?
No te preocupes: te asesoramos y te llevamos el muestrario para que decidas con calma.
¿Qué hago si el sofá es muy grande para el ascensor?
Avísanos de antemano y lo organizamos con los medios adecuados para bajarlo sin problemas.
¿Cómo os hago llegar mis dudas o peticiones?
Apúntalas y coméntanoslas; cuanta más información nos des sobre lo que buscas, mejor ajustamos el trabajo.
¿Debo vaciar el arcón del sofá antes?
Sí, conviene vaciar arcones y huecos de almacenaje, y retirar los cojines sueltos que quieras conservar.
¿Tengo que limpiar el mueble antes de la recogida?
No es imprescindible; nosotros lo trabajamos a fondo en el taller. Ayuda, pero no es obligatorio.
¿Listo para renovar tu mueble? Coordina la recogida con nosotros.